Escándalo en las redes: el influencer estadounidense Alan Paredes (Kyle Walls) rompió el silencio tras recibir agresiones y denunció una campaña de difamación
El creador de contenido radicado en Tucumán aclaró el origen de sus ingresos económicos, apuntó contra un funcionario de Migraciones y acusó al dueño de un portal de noticias de coordinar un ataque masivo con cuentas falsas.
Cuentas claras: de qué vive el influencer en la provincia
El creador de contenido de origen estadounidense Alan Paredes, mundialmente conocido en el ecosistema digital bajo el seudónimo de Kyle Walls, decidió poner un freno a la ola de rumores y especulaciones en torno a su figura. A través de un extenso video de descargo publicado en sus perfiles oficiales, el joven radicado en suelo tucumano respondió de forma categórica a los cuestionamientos referidos a su vida laboral, privada y financiera.
Con el firme objetivo de erradicar cualquier tipo de sospecha o suspicacia instalada por sectores detractores respecto a un presunto financiamiento oculto de su estadía en el norte argentino, Paredes detalló de manera transparente sus dos fuentes principales y lícitas de sustento económico:
- Monetización digital: Los ingresos directos que percibe de forma mensual por el volumen de reproducciones y alcance de su contenido audiovisual en la plataforma Facebook.
- Fondos familiares: Una herencia modesta que recibió tras el doloroso fallecimiento de su madre, acontecido hace aproximadamente un año y medio.
Graves denuncias: de Migraciones al hostigamiento en redes
Más allá de los componentes contables, el tramo más severo del descargo de Kyle Walls estuvo centrado en las presuntas persecuciones políticas y hostigamientos que viene padeciendo en el último tiempo. El influencer denunció públicamente haber sido víctima de una agresión directa perpetrada por el apoderado legal del espacio político La Libertad Avanza, un funcionario que en la actualidad ejerce además el rol institucional de delegado de Migraciones en la provincia.
Por otra parte, Paredes apuntó con nombre y apellido contra el empresario de medios Gonzalo Heredia, sindicándolo como el presunto autor intelectual de una persistente campaña de desprestigio masivo que busca instalar la falsa narrativa de que el estadounidense opera bajo el pago de “punteros” o terceros ocultos. En el texto que complementó su video, el influencer aportó precisiones sobre esta maniobra:
- Identificó a Gonzalo Heredia como el propietario del portal de noticias “Tucumán Digital”.
- Alertó a su comunidad que este empresario estaría coordinando el envío inminente de una “enorme cantidad de cuentas falsas (bots)” destinadas a atacar sus perfiles, saturar sus publicaciones con insultos y tergiversar la realidad.
Un llamado a la verdad y una vía de conciliación
Sobre el cierre de su descargo, el ciudadano estadounidense instó a sus miles de seguidores locales y a la comunidad tucumana en general a replicar y viralizar el material audiovisual. Explicó que la difusión masiva es su única herramienta de defensa para que la opinión pública conozca su versión de los hechos antes de que los algoritmos y la manipulación digital intenten invisibilizar su realidad.
A pesar de la virulencia del conflicto y del impacto psicológico que conllevan estas situaciones, Alan Paredes exhibió una postura sorpresivamente conciliadora. El influencer aclaró que no tiene intenciones de judicializar el panorama ni de prolongar esta disputa de manera indefinida; especificó que su única y excluyente condición para dar vuelta la página y dar por finalizado el escándalo es recibir una sincera y pública disculpa por parte de las personas que orquestaron las calumnias en su contra.

