A 11 años del primer Ni Una Menos, Tucumán marcha este miércoles contra los femicidios y la violencia de género
La movilización principal concentrará a las 18:00 hs en la Plaza Urquiza para luego movilizar hacia la Plaza Independencia. Organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos advierten sobre el retroceso en las políticas de prevención y protección.
El colectivo feminista tucumano vuelve a las calles
Este miércoles 3 de junio, al cumplirse 11 años de la histórica jornada que marcó un antes y un después en la agenda pública de la Argentina, miles de mujeres, colectivos de la diversidad, sindicatos y agrupaciones de derechos humanos de la provincia se concentrarán para renovar el grito colectivo de Ni Una Menos. La jornada busca visibilizar que, más de una década después de la primera marcha, las demandas por seguridad y el fin de la violencia machista continúan teniendo una trágica vigencia.
La convocatoria central en la capital tucumana está programada para las 18:00 hs en la Plaza Urquiza (barrio Norte). Desde ese punto, las columnas de manifestantes iniciarán una movilización a pie por las principales arterias del centro comercial tucumano hasta confluir en la Plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno, donde se dará lectura a un documento político consensuado por las distintas organizaciones.
El eje del reclamo: defensa de derechos y presupuesto
La consigna federal de este año está fuertemente atravesada por la preocupación en torno a la desarticulación institucional y el desfinanciamiento de los programas de acompañamiento. Las organizaciones locales pondrán el foco en:
- Herramientas de prevención: Exigir que no se desmantelen las redes de asistencia psicológica y patrocinio jurídico gratuito para las víctimas.
- Autonomía económica: Reclamar la continuidad y agilización de los subsidios económicos para mujeres en situación de vulnerabilidad extrema, un factor clave para lograr romper los círculos de violencia doméstica.
- Acceso real a la Justicia: Denunciar las demoras judiciales en el dictado de medidas de exclusión de hogar y restricciones perimetrales efectivas.
Un grito nacido del dolor colectivo
La memoria histórica del movimiento evoca obligatoriamente el 3 de junio de 2015. En aquella oportunidad, el brutal asesinato de Chiara Páez, una adolescente de 14 años en la provincia de Santa Fe, actuó como el detonante de una indignación social que desbordó las plazas de todo el país.
Si bien los colectivos reconocen que en estos 11 años se lograron conquistas legislativas de vanguardia, advierten que la violencia de género sigue operando de forma estructural. No se manifiesta únicamente en el eslabón final y más trágico —los femicidios—, sino que se reproduce cotidianamente mediante la discriminación laboral, el acoso callejero, la vulnerabilidad económica y las fallas de los organismos del Estado al momento de brindar respuestas oportunas ante la primera denuncia.

