Infancia en jaque: el 64% de los niños argentinos dependen de la asistencia para comer
El último informe de la Deuda Social de la UCA revela una crisis “multidimensional”. Mientras la pobreza infantil escala al 53,6%, surgen deudas estructurales en salud y vivienda que condicionan el futuro demográfico del país.
Datos alarmantes: seis de cada 10 menores necesitan asistencia social
La Universidad Católica Argentina (UCA) presentó los resultados de su Encuesta de la Deuda Social (EDSA), y las conclusiones son alarmantes. Aunque se observó una leve mejoría estadística respecto al pico de 2024, la pobreza infantil se ubica en un 53,6%, mientras que la indigencia alcanza al 10,7%. El dato más disruptivo es la dependencia: más de seis de cada diez menores necesitan de comedores o la Tarjeta Alimentar para cubrir sus necesidades básicas.
Inseguridad alimentaria: un techo difícil de bajar
El informe destaca que el 28,8% de los menores padece inseguridad alimentaria, con un 13,2% en niveles severos (privaciones graves). La red de contención estatal y comunitaria alcanzó una cobertura histórica del 64,8%, el punto más alto desde que se tiene registro.
Ianina Tuñón, investigadora del Observatorio, advirtió que estas transferencias monetarias —como la AUH, que llega al 42,5%— no cubren la totalidad de los ingresos necesarios, sino que buscan equiparar las condiciones de los trabajadores informales. “Es clave mejorar las condiciones laborales de los adultos”, sentenció.
Déficit estructural: vivir entre carencias
La crisis no es solo de ingresos; es multidimensional. El entorno donde crecen los niños argentinos presenta fallas que afectan su salud y desarrollo a largo plazo.
Radiografía de la infraestructura infantil:
| Categoría | Porcentaje de menores afectados |
| Falta de Saneamiento | 42,0% (Sin cloacas o agua adecuada) |
| Privación en Vestimenta | 37,5% (Falta de ropa y calzado) |
| Hacinamiento | 20,9% (Falta de espacio en el hogar) |
| Vivienda Precaria | 18,1% (Estructuras deficientes) |
Salud postergada y el “invierno demográfico”
Un dato preocupante que arroja la EDSA es que casi el 20% de los niños dejó de asistir al médico por falta de recursos. La atención odontológica se lleva la peor parte, siendo la más postergada a pesar de su incidencia directa en la nutrición y la autoestima de los adolescentes.
Finalmente, la UCA vincula esta inestabilidad con un fenómeno demográfico: la marcada caída de la fecundidad. Argentina registra hoy una tasa de 1,4 hijos por mujer, un valor que refleja cómo la inseguridad económica está alterando las decisiones familiares. En 1991, el 56% de los hogares tenía niños; hoy, esa cifra cayó al 44%.

