La UNT sostiene su plan de obras con fondos propios y proyecta un fuerte impulso en infraestructura hasta 2026

Pese al ajuste presupuestario nacional que impactó en el sistema universitario, la Universidad Nacional de Tucumán logró mantener y ampliar su plan de crecimiento edilicio mediante una administración austera y ordenada, con obras previstas entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.

En un contexto de marcada complejidad económica y de recortes al financiamiento nacional de las universidades, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) consiguió preservar su agenda de obras y avanzar con un ambicioso programa de infraestructura financiado íntegramente con recursos propios. La estrategia, basada en la austeridad y el ordenamiento riguroso de las cuentas internas, permitió sostener inversiones clave orientadas a mejorar las condiciones de estudio, trabajo y bienestar de toda la comunidad universitaria.

Desde el área de Comunicación Institucional de la UNT señalaron que el plan de obras se desarrollará entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, con una proyección que ya se extiende al próximo año. En ese marco, el secretario de Obras y Planificación, ingeniero Sergio Mohamed, informó que la universidad afronta actualmente diez procesos licitatorios, nueve vinculados a infraestructura y uno destinado a la adquisición de equipamiento de alta complejidad, reflejo de una planificación sostenida y de largo plazo.

El programa contempla intervenciones en múltiples áreas. En el plano cultural y patrimonial, se destaca la instalación de un nuevo sistema de climatización en el Teatro Alberdi, con el objetivo de mejorar el confort en uno de los espacios culturales más emblemáticos de la provincia. En cuanto a servicios y bienestar, se ejecutarán remodelaciones de aulas y del denominado “pasillo cero” en la Facultad de Psicología, además de mejoras estructurales en cocheras y sectores posteriores del Rectorado para optimizar la operatividad diaria.

El impacto del plan también alcanza al entorno urbano universitario, con la licitación de nuevas plazas de acceso al Centro Prebisch, una obra que transformará la circulación y la integración de ese nodo académico. Durante el receso estival, la actividad continuará sin pausas: en enero está prevista la climatización de la pileta de la Facultad de Educación Física; en febrero se habilitará un nuevo núcleo de servicios en el Centro Prebisch —que incluirá bar y centro de monitoreo— y se avanzará con la creación de una guardería materno-infantil en el Centro Herrera, orientada al acompañamiento social de estudiantes y trabajadores.

Uno de los proyectos más significativos es el nuevo edificio de Bioquímica, que ya alcanzó un 50 % de avance y cuya inauguración está prevista para abril de 2026, a pesar de la reducción de aportes externos. Desde la Secretaría de Obras subrayaron que todas estas intervenciones se realizan con fondos propios, reafirmando la autonomía y la capacidad de gestión de la casa de altos estudios.

Con 11 obras en ejecución y múltiples trabajos realizados por administración directa, la UNT cierra 2025 consolidando una política que entiende a la inversión en infraestructura como una apuesta estratégica por la educación pública, la calidad académica y el futuro de su comunidad universitaria.

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