¡Maracanazo azul y oro! Con un bombazo agónico de Paredes, Boca tumbó a Vasco y sacó pasaje a la final
El equipo de la Ribera dio vuelta una serie durísima en Río de Janeiro, ganó 3 a 1 y se metió en la definición de la Copa Sudamericana. Di Lollo y Merentiel adelantaron al Xeneize, el local descontó para mandar todo a los penales y a los 43 del complemento el capitán frotó la lámpara desde afuera del área.
Arranque furioso: dos cachetazos para silenciar Río de Janeiro
Boca viajó a Brasil con el cuchillo entre los dientes y la obligación de revertir el 0-1 sufrido en la ida en La Bombonera. Desde el pitazo inicial, el conjunto argentino salió a comerse la cancha y encontró premio de inmediato:
- Cabezazo y desahogo: a los 4 minutos de juego, Lautaro Di Lollo ganó de arriba tras una pelota parada quirúrgica e igualó la serie global (1-1), desatando el delirio en la tribuna visitante.
- La Bestia no perdonó: a los 33 minutos, Miguel Merentiel leyó a la perfección una falla en el retroceso brasileño, se fue mano a mano contra el arquero y definió con frialdad para poner el 2-0 y meter provisionalmente al Xeneize en la final.
Suspenso en el complemento y el fantasma de los penales
En la segunda mitad, Vasco da Gama quemó las naves empujado por su gente y empezó a inclinar la cancha. La resistencia de Boca flaqueó a los 21 minutos, cuando José Rodríguez aprovechó un rebote en el área, marcó el 2-1 y dejó el global empatado 2-2.
Con el resultado clavado y el reloj consumiéndose, la definición parecía encaminarse inevitablemente a la lotería de los doce pasos.
El botín del capitán: la obra de arte de Paredes en el minuto 43
Cuando el partido entraba en zona de dramatismo puro, la jerarquía individual torció el destino. Leandro Paredes, quien había ingresado a los 10 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Rodrigo Battaglia, se puso el equipo al hombro:
- El remate de la clasificación: a los 43 minutos, el volante tomó la pelota en tres cuartos de cancha, se acomodó para su perfil diestro y sacó un zapatazo teledirigido desde media distancia que se clavó lejos del arquero.
- Locura en el Maracaná: el tanto selló el 3-1 definitivo (3-2 en el global) y desató un festejo descontrolado entre los más de cuatro mil hinchas de Boca que coparon el sector visitante.
Con mística, temple y el sello de sus figuras, Boca completó una remontada histórica en tierras brasileñas y ya tiene fecha reservada para disputar el título de la Copa Sudamericana.

