“Fue el mejor de mi vida”: Ángela Torres se rindió ante el sánguche de milanesa tucumano y estallaron las redes

Tras romperla en el Teatro Mercedes Sosa con su show, la cantante estuvo en el streaming de LUZU TV y no se guardó los elogios para la gastronomía de la provincia. Además de consagrar a la mila norteña como la número uno, su novio no se quedó atrás y se le animó al clásico panchuque al paso.

Amor a primer bocado: elogios en vivo en LUZU TV

Nadie que pise suelo tucumano se va sin probar su manjar más sagrado, y Ángela Torres no fue la excepción. Luego de deslumbrar con su presentación en el Teatro Mercedes Sosa en el marco del No Me Olvides Tour, la artista pasó por la mesa de Nadie Dice Nada, el ciclo que conduce Nico Occhiato, y confesó su fascinación total por los sabores locales.

Con una sonrisa de oreja a oreja y sin titubear, la cantante lanzó una frase que llenó de orgullo a los tucumanos:

“El sánguche de milanesa de Tucumán fue el mejor que comí en toda mi vida”, sentenció en pleno vivo, desatando la risa y el debate entre los integrantes del programa.

Combo completo: milanga de oro y panchuque al paso

La travesía gastronómica de la pareja no se limitó a las tradicionales sangucherías de la capital. Su novio, Marcos Giles, también se sumó a la aventura culinaria callejera y fue por otra joya autóctona que no se consigue en Buenos Aires: el panchuque.

  • Emblema nacional: el clásico sánguche tucumano —con su pan sangrechero crocante, lechuga cortada finita, rodajas de tomate fresco, milanesa recién frita y la infaltable salsa picante a gusto— volvió a ratificar por qué juega en otra liga a nivel país.
  • El fenómeno del panchuque: la salchicha envuelta en masa waffleada con aderezos al paso completó el menú express de la pareja durante su estadía en el Jardín de la República.

Una embajadora más del sabor tucumano

Con sus declaraciones, Ángela se sumó a la interminable lista de artistas, músicos e influencers que visitan la provincia por trabajo y terminan rendidos ante su cocina popular.

Entre recitales agotados, aplausos en el teatro y paradas obligadas en los carritos y sangucherías de barrio, la cantante se llevó de Tucumán un recuerdo imborrable para el corazón… y para el paladar.

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