Giro en la causa por el femicidio de Agostina Vega: hallaron una foto de una menor atada y cientos de búsquedas en el celular del acusado
El teléfono de Claudio Barrelier estaba intervenido por una causa de corrupción municipal previa al crimen. El peritaje técnico reveló imágenes de una nena maniatada, patrones de consumo pornográfico explícito y maniobras para alejar a la madre de la víctima.
Los hallazgos del peritaje y las búsquedas previas
La instrucción judicial por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de mayo, incorporó evidencia forense determinante extraída del dispositivo móvil de Claudio Barrelier, principal imputado y expareja de la madre de la víctima. Entre las pruebas analizadas por los peritos informáticos figura el hallazgo de una fotografía que retrata a una niña de espaldas con las manos atadas, cuya contextura física coincide con la de una menor de edad.
El análisis de la memoria del aparato detectó además más de 300 búsquedas web de material pornográfico vinculado a relaciones entre padrastros e hijas y entre adultos y menores. Los investigadores constataron que esta actividad digital se inició tras una publicación de Instagram del 22 de abril, en la que Agostina le agradecía su acompañamiento tratándolo “como a un papá”. Barrelier capturó esa imagen y comenzó a enviarle mensajes directos el 8 de mayo, logrando restablecer el contacto fluido con la joven a partir del 16 de ese mes.
La reconstrucción de la captación y el ataque en barrio Cofico
Según la hipótesis sustentada por el fiscal Raúl Garzón, el sospechoso planificó minuciosamente el encuentro del 23 de mayo. Durante un partido de fútbol en barrio General Mosconi, Barrelier consiguió el número de WhatsApp de la chica para entablar comunicación directa sin intermediarios.
Posteriormente, esa misma noche y tras acudir a un kiosco junto a Osvaldo Fassetta —acusado de encubrimiento agravado—, se comunicó con Melisa, madre de Agostina, para pedirle que asistiera y acompañara a Fassetta por un presunto cuadro de angustia anímica. Para el Ministerio Público Fiscal, esta maniobra tuvo como objetivo retirar a la mujer de la vivienda familiar para facilitar la salida de la menor. El registro telefónico arrojó además una consulta de tarifa en la aplicación Uber desde el domicilio de la víctima hacia la propiedad del acusado, situada en Del Campillo al 800, en barrio Cofico.
Los registros de actividad sitúan el ingreso de Agostina a esa vivienda a las 22:55 del 23 de mayo, mientras que la fiscalía estima el fallecimiento alrededor de las 02:48 del 24 de mayo, sobre la base de interrupciones en el uso de los aparatos y movimientos en la zona. Trascendió asimismo que la madre del imputado pernoctó en ese mismo inmueble tras el hecho.
La causa preexistente que permitió registrar las comunicaciones
La línea telefónica del acusado se encontraba bajo escucha judicial directa entre el 14 y el 29 de mayo por una pesquisa ajena al hecho criminal. La fiscalía de la Unidad Territorial 22, a cargo de Paula Bruera, investigaba una presunta red delictiva dedicada a la confección y venta clandestina de licencias de conducir dentro del Centro de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba, donde Barrelier cumplía tareas como empleado.
Aunque el imputado evitaba responder consultas sobre trámites viales desde ese abonado oficial para eludir la causa administrativa, el monitoreo continuó activo durante las fechas en las que se perpetró el crimen. La evidencia acumulada durante esos 15 días fue transferida formalmente a la fiscalía de homicidios tras el arresto de Barrelier, concretado el 26 de mayo, y constituye uno de los pilares probatorios centrales del expediente.

