Carrera armamentista: China acelera la construcción de su primer portaaviones nuclear y desafía el poderío naval de EE. UU
Imágenes satelitales confirman el rápido ensamblaje del buque en el astillero de Dalian. El Pentágono prevé que Beijing busca consolidar una flota de nueve portaaviones hacia 2035 para dominar el Indo-Pacífico.
Avance a pasos agigantados en el astillero de Dalian
La República Popular China continúa consolidando su ambicioso plan de expansión militar y proyección global. Nuevas imágenes satelitales de alta resolución, captadas sobre los astilleros de Dalian (en el norte del territorio chino), confirmaron que la construcción del primer portaaviones de propulsión nuclear de la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) avanza a una velocidad que encendió las alarmas de las potencias occidentales.
Los registros fotográficos revelan que, en un plazo menor a doce meses, los ingenieros chinos lograron acoplar las secciones prefabricadas del casco, logrando que la estructura general del coloso flotante sea plenamente reconocible. Para los analistas de inteligencia y defensa internacional, este ritmo de ensamblaje expone el pico de la capacidad industrial, tecnológica y metalúrgica de China para fabricar armamento estratégico de máxima complejidad en tiempos récord.
La meta de Beijing: nueve portaaviones para 2035
Este desarrollo no tomó por sorpresa a las agencias de inteligencia occidentales. El proyecto se encuadra perfectamente dentro de las previsiones y advertencias del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (el Pentágono), cuyas proyecciones indican que China persigue el objetivo de incorporar seis nuevos portaaviones de última generación —capaces de operar con aeronaves de ala fija— antes del año 2035.
De concretarse este agresivo plan de producción, la flota del gigante asiático alcanzaría un total de nueve portaaviones operativos. De esta manera, lograría disputar de manera directa el histórico monopolio del dominio de los mares que ostenta la Armada estadounidense, reconfigurando por completo el equilibrio de fuerzas geopolíticas y la seguridad de las rutas comerciales en la sensible región del Indo-Pacífico.
El legado del Fujian y la doble producción simultánea
El salto hacia la propulsión nuclear representa la maduración técnica del programa naval chino. Los informes especializados de defensa detallan que Beijing no se limita a este megaproyecto atómico, sino que construye en paralelo otro superportaaviones de propulsión convencional.
Ambas construcciones se están beneficiando directamente del conocimiento técnico, los errores corregidos y la experiencia operativa cosechada con el Fujian, el portaaviones más moderno y tecnológico desarrollado por el país hasta la fecha, el cual cuenta con sistemas de catapultas electromagnéticas y entró oficialmente en servicio en noviembre de 2025. La tecnología atómica le otorgará a la nueva generación de buques chinos una autonomía prácticamente ilimitada de navegación, permitiéndole operar a miles de kilómetros de sus costas continentales sin la necesidad de reabastecimiento constante de combustible.

