Peligro sobre las vías, falta de servicios y estigmatización: la realidad del asentamiento cercano al Mercado de la Ciudad

Ubicado sobre avenida Sarmiento y Marco Avellaneda, el predio contrasta con la reciente puesta en valor del polo comercial. Los residentes reclaman soluciones habitacionales ante el paso constante del tren y denuncian prejuicios sociales.

Vivir al ritmo del paso ferroviario

A escasos metros de la intersección entre avenida Sarmiento y calle Marco Avellaneda, las vías del ferrocarril dividen un asentamiento emplazado en pleno casco céntrico de la capital tucumana. La cercanía extrema de las precarias viviendas a la traza de las vías impone un estado de alerta continuo para los residentes cada vez que una máquina se aproxima.

Oscar Vanega, tatuador a domicilio y vecino del sector donde alquila junto a su esposa y su hijo, relató a LG Play que las formaciones atraviesan la zona entre dos y tres veces por jornada. La situación cobra mayor riesgo en el caso de su familia debido a que su hijo padece hipoacusia en un oído, lo que demanda una supervisión constante ante la llegada intempestiva del convoy. Según describieron en el barrio, aunque los habitantes y los niños han aprendido a distinguir el ruido de los trenes, los antecedentes de personas lesionadas y animales arrollados son parte de la historia del asentamiento.

Carencia de servicios esenciales y reclamo de relocalización

Las dificultades cotidianas se ven agravadas por la falta de infraestructura básica formal. En el sector, el acceso a la red de agua potable es dispar: varias familias deben trasladar recipientes desde las inmediaciones de Marco Avellaneda para abastecerse. Por su parte, la provisión de energía eléctrica depende en gran medida de conexiones informales al alumbrado público, lo que provoca reiteradas interrupciones del suministro, a lo que se suman deficiencias en la recolección de residuos y la ausencia de sanitarios o cocinas adecuadas en numerosas casillas.

Frente a este escenario, los vecinos manifestaron su disposición a una reubicación definitiva. Si bien Vanega recordó que hace aproximadamente dos años se realizaron relevamientos y censos en el área, afirmó que hasta la fecha no existen avances formales para una solución habitacional. Aunque admitió el carácter irregular de la ocupación del predio ferroviario, el trabajador remarcó la urgencia de acceder a planes de vivienda que ofrezcan condiciones de habitabilidad seguras y estables.

El contraste urbano y las denuncias de estigmatización

La reciente reinauguración y puesta en valor del Mercado Sarmiento, reconvertido en el Mercado de la Ciudad, profundizó la brecha visible en esa manzana de San Miguel de Tucumán. Pese a que los habitantes observan la reapertura del polo comercial como una oportunidad económica para los alrededores, aseguran experimentar una marcada marginación social por habitar en el predio lindante.

Vanega denunció que la comunidad local convive a diario con prejuicios generalizados que asocian la vulnerabilidad del barrio a conductas delictivas, adicciones o falta de higiene. El residente, quien cuenta con experiencia en mantenimiento y seguridad privada, señaló que intentó sin éxito postularse para puestos laborales vinculados a la obra del mercado, e insistió en que la precariedad de su entorno no anula el derecho a un trato digno ni la demanda de integración urbana.

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