“No soy un chorro”: Manuel Adorni rompió el silencio en TV, confesó haber ahorrado “en negro” y justificó su fortuna con Bitcoins
El jefe de Gabinete presentó su demorada declaración jurada del período 2025 tras 35 días de promesas. En una tensa entrevista, ensayó explicaciones sobre sus polémicas operaciones inmobiliarias, las hipotecas cruzadas y sus inconsistencias patrimoniales.
La confesión del jefe de Gabinete: ahorros “en negro” y criptomonedas
Tras meses de silencio, denuncias judiciales y un persistente escándalo político por su exponencial crecimiento patrimonial, el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, confirmó la presentación de su declaración jurada correspondiente al período fiscal 2025 ante la Oficina Anticorrupción. Fiel a su estilo, el funcionario eligió los estudios del canal LN+ para romper el silencio, dejando títulos de altísimo impacto político y una serie de explicaciones técnicas que no tardaron en encender la polémica.
El funcionario nacional se defendió de las acusaciones de corrupción de manera tajante: “No soy un chorro”, repitió en reiteradas oportunidades. Para justificar la aparición de cientos de miles de dólares que no figuraban en sus registros previos ante la AFIP (actual ARCA), Adorni admitió una práctica extendida pero irregular:
“Toda la vida ahorramos y lo pusimos en negro, como la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar”, confesó a cámara.
Según la nueva versión del jefe de ministros, el origen de su fortuna proviene de una oportuna inversión financiera realizada en el ámbito privado:
- La jugada con Bitcoins: Afirmó que en el año 2013 comenzó a invertir con fuerza en la principal criptomoneda del mercado. Destinó cerca de U$S 200.000 y obtuvo una ganancia neta de U$S 300.000, acumulando un fondo de medio millón de dólares que comenzó a liquidar a partir de 2018.
- Errores y rectificaciones: Al ser confrontado sobre por qué semejante cifra jamás figuró en sus declaraciones oficiales (donde solo había consignado U$S 42.500 en efectivo), Adorni se escudó en que se trataron de “errores de presentación” de sus contadores y aseguró que su nueva declaración jurada rectificará de manera retroactiva todo su historial fiscal.
Bajo la lupa: el flojo descargo sobre sus polémicas operaciones inmobiliarias
El punto más crítico de la entrevista giró en torno a las dos suntuosas propiedades que el funcionario adquirió de manera consecutiva tras asumir en la función pública. Periodistas y fiscales ponen el foco en una contradicción evidente: si Adorni disponía de U$S 500.000 en efectivo e inmaculados gracias a los Bitcoins, ¿por qué apeló a extrañas maniobras de hipotecas, deudas y préstamos con terceros para comprar los inmuebles?
1. La casa de campo en “Indio Cuá” (Exaltación de la Cruz)
El jefe de Gabinete admitió que compró esta vivienda en un exclusivo country para “buscar tranquilidad” tras sufrir un “episodio desagradable” al salir de un recital en sus primeros días de gestión.
- La inconsistencia: La propiedad fue inscripta en un 100% a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, lo cual Adorni tildó de un simple “error” que ya fue modificado.
- Lo que no explicó: El motivo por el cual decidió constituir una hipoteca sobre su antiguo departamento de la Avenida Asamblea para recibir un préstamo en efectivo de U$S 100.000 por parte de Graciela Molina de Cancio (una comisaria retirada de la Policía Federal) y su hija policía, Victoria Cancio. Con esos fondos —y no con sus supuestos ahorros— financió la compra y posterior remodelación de la casa de campo, que incluyó la polémica construcción de una cascada artificial en la piscina por un valor estimado en U$S 250.000.
2. El departamento de la calle Miró (Caballito)
Para justificar esta segunda compra (tasada en U$S 230.000 y ejecutada en noviembre de 2025), el funcionario alegó razones de seguridad, denunciando “hostilidad y agresiones” por parte de sus antiguos vecinos de Parque Chacabuco.
- La maniobra con las jubiladas: La Justicia penal investiga esta transacción debido a que Adorni solo pagó U$S 30.000 en efectivo al momento de firmar la escritura. Los U$S 200.000 restantes le fueron diferidos a través de una llamativa hipoteca privada “sin intereses y sin vencimiento aparente” (adecuada a un año por exigencia legal) otorgada por dos mujeres jubiladas, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes le habían comprado ese mismo inmueble al exfutbolista Hugo Morales apenas unos meses antes.
- El descargo: Adorni alegó que el dueño real era un amigo suyo, Pablo Feijoo (hijo de una de las mujeres), quien ante la urgencia de su mudanza le ofreció las llaves de inmediato: “Fue un préstamo de un amigo, quisimos formalizarlo todo en la escritura con una hipoteca y no fue más que eso; es algo lícito y normal”, sentenció, asegurando que pretendía saldar la deuda vendiendo su otra propiedad, la cual —paradójicamente— ya se encontraba bajo garantía hipotecaria por el préstamo de las mujeres policías.
El contraste con los papeles oficiales
Las explicaciones mediáticas de Manuel Adorni chocan de frente con la última declaración jurada que había presentado formalmente en marzo de 2025. En aquel documento público, el jefe de Gabinete había dejado asentado un patrimonio sumamente austero en comparación con el ritmo de vida y transacciones expuesto en las últimas semanas:
| Rubro patrimonial declarado | Valor / Monto consignado oficialmente (Marzo 2025) |
| Bienes Inmuebles | Dos departamentos: uno con el 50% de titularidad (valuado en $777.000) y otro adquirido en 2016 ($3.652.682). |
| Ahorros en Moneda Extranjera | U$S 42.500 en efectivo (lejos de los 500 mil dólares aducidos en televisión). |
| Cuentas en el Exterior | Una caja de ahorro radicada en los Estados Unidos con un saldo de U$S 6.220. |
| Efectivo en Moneda Nacional | $1.950.000 de pesos en mano. |
| Ingresos Anuales por Cargo | $40,3 millones de pesos netos por su desempeño en el Estado. |
A pesar del tembladeral político que significó el estallido de la causa, Adorni descartó de plano dar un paso al costado en Balcarce 50. Confesó que su primer impulso íntimo fue presentar la renuncia al cargo, pero que la decisión fue desactivada de inmediato por la cúpula del Poder Ejecutivo: “El presidente Javier Milei y Karina me dieron un gran respaldo. Él confió ciegamente en mí porque sabe que soy un tipo de bien y decente”, concluyó. La pelota, ahora, está del lado de los peritos contables de la Justicia.

