La despedida de Lionel Messi: lágrimas, gol y un discurso histórico ante más de 85.000 hinchas en el Monumental
El capitán le puso punto final a su ciclo en la Selección argentina tras la victoria 3-0 frente a Benín. Conmovido hasta las lágrimas, recordó a su padre, repasó el esfuerzo del último Mundial, agradeció la entrega de sus compañeros y dejó un mensaje de advertencia y unidad para el futuro del fútbol nacional.
El cierre de una era dorada en Núñez
Ante un estadio Monumental repleto por más de 85.000 espectadores, Lionel Messi disputó su partido número 208 y le dijo adiós formalmente a la Selección argentina. La velada combinó un show musical de Soledad Pastorutti, un espectáculo de drones en el cielo porteño y la victoria 3 a 0 ante Benín en el cierre de la fecha FIFA, donde el propio rosarino selló el resultado al convertir de penal el tercer tanto de la noche.
La jornada estuvo cargada de reconocimientos protocolares: al mediodía fue distinguido por la Universidad de Buenos Aires (UBA), y en la previa del cotejo Stefano Di Carlo le entregó una plaqueta y el carnet como socio honorario de River Plate. Durante la entonación del himno nacional, el diez —acompañado por sus tres hijos— y el entrenador Lionel Scaloni no pudieron ocultar el llanto.

Los ejes de su emotivo discurso
Al finalizar el encuentro, Messi tomó el micrófono en el círculo central y pronunció un sentido mensaje que conmovió al público y al plantel:
- El recuerdo de su padre y el orgullo por la camiseta:
“Es difícil decir algo, hay muchas emociones. En lo primero que pienso es en mi viejo. No me queda más que agradecer; fue un orgullo muy grande defender esta camiseta, hasta en los peores momentos. Nunca dejé de luchar ni de dar lo máximo. No venir más va a ser un dolor muy grande, me gustaría hacerlo toda la vida porque les juro que es lo más lindo que te puede pasar”. - El cierre de ciclo y el desgaste del Mundial 2026:
Explicó que consideraba que había llegado el final de su camino internacional tras la exigencia del último torneo:
“Siento que es el momento, que el último Mundial ya fue demasiado. Estuvimos muy cerquita, no pasó nada raro como se dice; el partido contra Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros. Llegamos con lo justo y la peleamos como siempre”. La mención al choque ante los británicos despertó una ovación inmediata en las tribunas. - El valor del grupo y el respaldo de la hinchada:
“Agradecerle a este grupo, que me hicieron cumplir el sueño de chiquito. Fue un orgullo enorme compartir la cancha con ellos porque sabía que tenía guerreros al lado que se dejaban la vida”, remarcó, recordando también que el público argentino hizo que la Selección “fuera local en todos lados”.

Mandato para las próximas generaciones: blindar la unión interna
De cara a la etapa que se abre para el combinado albiceleste, el capitán calificó este adiós como “el día más triste de su carrera” y asumió su nuevo rol como hincha, dejando una advertencia sobre la exigencia que vendrá:
“Ahora voy a estar del otro lado, bancando a estos chicos y a todos los que vengan. Quedó demostrado que cuando estamos unidos superamos cualquier cosa. Van a venir momentos duros porque no es normal lo que hicimos. Para conseguir objetivos grandes hay que conseguir grupos fuertes y unidos, porque hay gente que quiere ver mal a la Selección y no hay que darle el gusto”, enfatizó antes de cerrar con una ovación general: “Soy un agradecido de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes”.

