“Hasta colchones encontramos en los canales”: Chahla atribuyó los anegamientos en la Capital a la acumulación de basura

La intendenta de San Miguel de Tucumán remarcó que los 1.800 imbornales habían sido limpiados de forma previa a la tormenta del lunes, pero el agua arrastró plásticos y residuos que bloquearon los drenajes. Anunció cuadrillas de guardia ante alertas meteorológicas y pidió colaboración a los vecinos.

Relevamiento tras el temporal y residuos en los desagües

La intendenta Rossana Chahla vinculó las inundaciones y anegamientos registrados durante la intensa lluvia del lunes a la gran cantidad de desechos arrojados a la vía pública, los cuales obstruyeron el sistema de escurrimiento pluvial de la capital.

La jefa municipal garantizó el mantenimiento preventivo previo de la infraestructura: “Los más de 1.800 imbornales estaban limpios”, enfatizó. Sin embargo, explicó que el arrastre masivo de agua transportó bolsas, botellas plásticas y residuos de gran porte hacia las bocas de tormenta: “Había basura que impedía que se absorba porque arrastró las bolsas. A la hora de la tormenta arrastró muchísimo plástico. Hemos encontrado de todo en los imbornales y hasta colchones encontramos en los canales”, detalló.

Operativo de contingencia y llamado a la conciencia vecinal

Frente a este escenario, la mandataria municipal adelantó un cambio en el esquema operativo preventivo para los días de inestabilidad climática:

  • Guardias activas en imbornales: cuando rijan alertas meteorológicas oficiales, el municipio dispondrá cuadrillas especiales en puntos críticos para remover manualmente la basura que arrastre la correntada antes de que sature las bocas de tormenta.
  • Límite logístico: Chahla reconoció la imposibilidad técnica de custodiar la totalidad de los drenajes (“No podemos tener 1.800 personas en 1.800 imbornales”) y apeló al compromiso de los ciudadanos para evitar arrojar residuos en calles y cauces.

Planes de infraestructura y vandalismo urbano

Al evaluar las soluciones de fondo para evitar inundaciones, la intendenta planteó que la ciudad requiere obras hidráulicas estructurales de gran envergadura y elevado costo financiero, las cuales demandan tiempo de desarrollo: “No podemos transformar una ciudad en 1.000 días”, reflexionó al hacer un balance de su gestión (estimada en unos 1.070 días de mandato).

En materia de intervenciones urbanas, destacó avances como la colocación de unas 500 garitas de transporte público para resguardar a los usuarios de las inclemencias climáticas. Finalmente, repudió los actos de daño contra el mobiliario e infraestructura de la ciudad, confirmando que el municipio continuará denunciando penalmente el vandalismo: “Quien hace un daño de ese tipo le está haciendo daño a sus propios vecinos, a personas que realmente lo necesitan”, concluyó.

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