Colombia refuerza su seguridad ante el avance del uso militar de drones
La experiencia adquirida durante la guerra entre Rusia y Ucrania despierta preocupación en Colombia por el posible interés de grupos armados y organizaciones criminales en incorporar conocimientos sobre drones a sus operaciones. Las autoridades trabajan en el desarrollo de sistemas para detectar y neutralizar estas aeronaves.
La guerra en Ucrania como fuente de aprendizaje
El conflicto entre Rusia y Ucrania modificó las formas de combate y convirtió a los drones en una herramienta de uso frecuente en el campo de batalla.
Según informes citados por el Centro de Reclutamiento de Extranjeros de Ucrania, integrantes vinculados con grupos armados y organizaciones criminales colombianas habrían mostrado interés en trasladarse al frente europeo para adquirir experiencia y posteriormente llevar esos conocimientos a Sudamérica.
La preocupación excede el fenómeno del reclutamiento de combatientes extranjeros y se concentra especialmente en la posibilidad de que estas organizaciones incorporen nuevas capacidades tecnológicas.
El interés por los drones utilizados en combate
Entre los sistemas que generan mayor atención se encuentran los drones FPV, dispositivos que permiten al operador observar en tiempo real las imágenes captadas por la aeronave.
Durante la guerra en Ucrania, este tipo de drones adquirió un papel relevante en distintas operaciones militares. También cobraron importancia los modelos que utilizan enlaces de fibra óptica para comunicarse con sus operadores.
La posible transferencia de conocimientos sobre estas tecnologías representa un desafío para Colombia, donde distintos grupos armados ya incorporaron drones a sus actividades.
Más de 260 ataques registrados en dos años
El uso de aeronaves no tripuladas en los conflictos internos colombianos aumentó durante los últimos años.
De acuerdo con los datos citados del Ministerio de Defensa, durante 2024 y 2025 se registraron más de 260 ataques con drones.
Las acciones provocaron bajas entre integrantes de las fuerzas de seguridad y daños en instalaciones militares, sistemas de radar y otros puntos considerados estratégicos.
El crecimiento de esta modalidad obliga a las autoridades a adaptar sus mecanismos de vigilancia y protección frente a amenazas que pueden provenir de dispositivos de reducido tamaño.
Colombia avanza con sistemas antidrones
Ante este escenario, Colombia trabaja en el desarrollo de capacidades destinadas a detectar y responder ante aeronaves no tripuladas que puedan representar una amenaza.
Los sistemas antidrones pueden integrar diferentes herramientas de detección, como radares, sensores ópticos, cámaras térmicas y mecanismos para identificar señales de radiofrecuencia.
Una vez localizada una aeronave, las autoridades pueden analizar su trayectoria y determinar si existe algún riesgo para instalaciones o personas.
La protección de puntos estratégicos
La incorporación de sistemas de defensa contra drones adquiere especial importancia en lugares considerados sensibles, como bases militares, aeropuertos, instalaciones energéticas, edificios públicos y cárceles.
Las autoridades buscan contar con mecanismos que permitan identificar aeronaves no autorizadas y responder ante posibles actividades de vigilancia, transporte de elementos peligrosos o ataques.
La expansión del uso de drones en conflictos armados también representa un desafío a nivel internacional. La experiencia de Rusia y Ucrania mostró cómo estas tecnologías pueden modificar las operaciones militares y obligó a distintos países a reforzar sus capacidades para detectarlas y neutralizarlas.


