Tucumán se posiciona como pionera en la producción de café: acuerdo histórico con la firma Cabrales
El Gobierno de la provincia y la empresa líder del sector sellaron una alianza estratégica para transformar la matriz productiva regional. El proyecto busca no solo diversificar los cultivos tradicionales, sino también convertir a Tucumán en el primer polo cafetalero de Argentina, garantizando la comercialización directa y la generación de empleo genuino en toda la cadena de valor.
Alianza estratégica y sustitución de importaciones
La firma del convenio entre el gobernador Osvaldo Jaldo y Martín Cabrales marca un punto de inflexión en la economía del Noroeste Argentino. En un país donde la casi totalidad del café consumido proviene del exterior, esta iniciativa apunta directamente a la sustitución de importaciones mediante el aprovechamiento de las condiciones climáticas y la calidad del suelo tucumano. El acuerdo establece un esquema de cooperación y asistencia recíproca donde el Estado actúa como facilitador y la empresa privada asegura la compra de la producción, eliminando así uno de los mayores riesgos para los agricultores: la incertidumbre en la etapa de venta.
La identidad tucumana en el grano de café
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue la proyección del café local como un producto con identidad propia, comparándolo con el fenómeno que el Malbec representó para la vitivinicultura argentina. Pruebas de calidad realizadas previamente por especialistas de la firma Cabrales confirmaron que el café obtenido en el pedemonte tucumano posee estándares internacionales de excelencia. Esta validación técnica abre las puertas a un mercado que demanda origen y trazabilidad, permitiendo que la provincia no solo produzca materia prima, sino que desarrolle una marca reconocida que posicione a la región en las góndolas de todo el país y el mundo.
Impacto social y financiamiento para el sector
Más allá de lo técnico, el impulso a la caficultura tiene un trasfondo social profundo debido a que se trata de un cultivo intensivo en mano de obra. Desde la preparación de los plantines en viveros hasta la cosecha manual y la posterior industrialización, el proceso requiere una gran cantidad de trabajadores, lo que se traduce en una dinamización inmediata de las economías locales. Actualmente, la provincia ya cuenta con más de 35 productores activos y unas 70.000 plantas en desarrollo. Para consolidar este crecimiento, el IDEP y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) trabajan en líneas de crédito específicas que brinden el soporte financiero necesario para que Tucumán logre ampliar su capacidad productiva y se consolide como un nuevo referente del agro nacional.

