Romano confirmó la historia de las extensiones de Susana

El reconocido peluquero aseguró que el relato que aparece en la serie sobre Moria Casán es real y explicó cómo se adquiría el cabello utilizado para los looks de la conductora.

Una escena de la serie sobre la vida de Moria Casán volvió a poner en el centro de la conversación una historia que durante años circuló alrededor de Susana Giménez: la supuesta compra de cabello de mujeres con albinismo para confeccionar las extensiones que utilizaba la conductora.

La versión fue confirmada públicamente por Miguel Romano, histórico peluquero de Susana, durante una entrevista en el programa La mañana con Moria, emitido por eltrece.

“Es real”: qué contó Miguel Romano

Durante la entrevista, Romano explicó que efectivamente adquiría cabello de personas con albinismo para utilizarlo en los trabajos destinados a Susana Giménez.

Su hija, Paola Romano, intervino durante la conversación y contó que quienes tenían este tipo de cabello recibían una suma considerablemente mayor que la habitual.

“Las albinas venían solas porque se les pagaba diez veces más el pelo”, relató.

Según explicó, con el tiempo también comenzaron a acercarse hombres con albinismo interesados en vender su cabello. La situación llegó a ser frecuente en la peluquería.

El cabello podía superar los 50 centímetros

Romano detalló que el cabello debía cumplir determinadas características para poder ser utilizado en las extensiones. Entre ellas, debía tener más de 50 centímetros de largo.

El peluquero explicó que el cabello adquirido no se utilizaba necesariamente de manera individual, sino que se mezclaba con otras cabelleras para conseguir mayor volumen y cantidad.

También señaló que el crecimiento del cabello requería varios años, por lo que se trataba de un material especialmente valorado.

“Pagábamos fortuna por ese pelo para Susana”

Consultada sobre si las personas que vendían el cabello sabían quién sería la destinataria, Paola Romano aseguró que sí.

Según su relato, quienes se acercaban a la peluquería conocían que el cabello estaba destinado a los trabajos de Susana y, debido a esa demanda específica, cobraban sumas elevadas.

“Pagábamos fortuna por ese pelo para Susana”, afirmó.

Romano, por su parte, no pudo precisar durante la entrevista cuánto dinero se pagaba por cada cabello.

La escena que volvió a instalar la historia

La revelación surgió luego de una escena de la serie Moria, en la que aparece una recreación del encuentro entre los personajes de Moria Casán y Susana Giménez en la peluquería de Miguel Romano.

En la ficción, mientras ambas conversan, ingresan al establecimiento dos mujeres con cabello rubio platinado, en una referencia al antiguo relato sobre las cabelleras utilizadas para las extensiones de la conductora.

La escena volvió a despertar la curiosidad sobre una historia que durante años había formado parte del folklore televisivo argentino y que ahora Miguel Romano confirmó como parte de su experiencia profesional junto a Susana Giménez.

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