Giro en el juicio por Paulina Lebbos: un perito admitió que sus informes pueden tener “errores humanos”
El técnico de la PSA reconoció la posibilidad de equivocaciones en el procesamiento de datos telefónicos. La defensa de César Soto estalló contra la fiscalía: “Se quieren salvar incongruencias de tres años en 15 minutos”.
La admisión que sacudió el recinto
La audiencia de este jueves 9 de abril se convirtió en un campo de batalla legal cuando Jorge Gabriel Soria, perito de la PSA, reconoció ante el tribunal que su trabajo no es infalible. Si bien defendió la fiabilidad del software, admitió que el factor humano (copiar y pegar datos) puede introducir fallas. “Hago un informe y puedo equivocarme”, sentenció, desatando una reacción inmediata de Roque Araujo, defensor de César Soto, quien cuestionó que se intente “emparchar” una investigación que lleva años en pleno debate oral.
El rastro del celular de Paulina
Soria detalló que el teléfono de la víctima tuvo actividad después de su desaparición, pero con otros chips. El dato clave: la última comunicación de la línea original fue el 26 de febrero de 2006 a las 10:25, captada por una antena en avenida Independencia al 1200. Casi una hora después, el mismo equipo se activó con otro chip bajo la cobertura de esa misma antena, lo que sitúa al aparato en una zona geográfica específica durante el horario crítico.
Inconsistencias geográficas y dudas de los jueces
La tensión aumentó cuando el perito mencionó una ubicación en “Charcas y Sarmiento”. Los jueces Morales Lezica, Romagnoli y Fradejas notaron rápidamente una inconsistencia: esa esquina existe en Yerba Buena, pero no en la Capital. Ante la falta de una precisión definitiva por parte del técnico, el tribunal solicitó aclaraciones que dejaron más dudas que certezas sobre la precisión de los mapas de calor telefónico presentados en la causa.

