Escuchar música con frecuencia protege el cerebro y ayuda a la memoria

Un estudio internacional liderado por la Universidad de Monash (Australia) y publicado en la revista científica International Journal of Geriatric Psychiatry analizó durante años los hábitos musicales y el estado cognitivo de 10.867 personas mayores de 70 años.

Los resultados muestran que la música no es solo ocio o cultura: también puede ser una herramienta poderosa para la salud cerebral.

  • Quienes escuchan música de forma habitual tienen 39% menos riesgo de desarrollar demencia.
  • También presentan 17% menos probabilidad de sufrir deterioro cognitivo.
  • Los participantes obtuvieron mejores resultados en memoria episódica, la que usamos para recordar hechos cotidianos como conversaciones, citas o actividades recientes.
  • Activa múltiples áreas cerebrales al mismo tiempo: memoria, emoción, atención y coordinación.
  • Tocar un instrumento implica aprendizaje continuo, disciplina y estimulación sensorial.
  • Favorece la plasticidad cerebral, incluso en edades avanzadas.

La demencia afecta actualmente a más de 55 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. No existe cura, por lo que retrasar su aparición o reducir el riesgo es una prioridad. En este contexto, escuchar música —y mejor aún, hacerla— se presenta como un hábito accesible, económico y sostenible para cuidar la memoria y el bienestar en la vejez.

Como resume la profesora Joanne Ryan, el envejecimiento cerebral no depende solo de la genética o la edad, sino también del entorno y el estilo de vida. La música no garantiza una mente inmune, pero sí puede convertirse en una aliada inesperada para proteger la memoria.

Porque a veces, cuidar el cerebro empieza con algo tan simple como darle al play.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *