Artemis II: Argentina vuelve a la órbita lunar con su satélite Atenea

Argentina se prepara para un momento histórico: profesionales de universidades públicas y organismos científicos del país participaron en la misión Artemis II de la NASA, que marcará el regreso de la humanidad a la órbita de la Luna después de 54 años. El proyecto incluye el microsatélite Atenea, desarrollado íntegramente por científicos y estudiantes argentinos.

Desde Cabo Cañaveral, Fernando Filippetti, director del proyecto ASTAR y responsable de la Facultad de Ingeniería de la UBA, destacó la relevancia de la participación nacional: “Esto es un primer paso. Queremos seguir participando de estas misiones. Es un lugar destacado para Argentina al ser el único país latinoamericano en participar. Estamos muy emocionados”.

El lanzamiento de la nave está previsto entre el 1 y el 6 de abril, y la ventana climática ya se abrió, según Filippetti, lo que genera gran confianza dentro de la NASA. “Es una gran oportunidad para nuestro desarrollo científico. Que nos hayan dado un espacio en una misión tan compleja es muy relevante”, agregó.

Atenea: el satélite argentino

El microsatélite Atenea, un CubeSat de clase 12U (30x20x20 cm), viajará alojado dentro del Orion Stage Adapter (OSA) junto a otros tres microsatélites internacionales y se desplegará cinco horas después del despegue. Su desarrollo involucró a:

  • Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR)
  • Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
  • Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
  • Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)
  • Empresa VENG S.A.

“La CONAE dirigió el proyecto y las universidades aportaron sus conocimientos. Todo se realizó en 15 meses, fue un proceso muy arduo”, explicó Filippetti.

Entre sus funciones principales, Atenea permitirá:

  • Medir dosis de radiación en órbitas bajas y profundas.
  • Probar fotomultiplicadores de silicio (SiPMs) de alta eficiencia.
  • Recopilar datos GPS para optimizar maniobras orbitales.
  • Validar enlaces de comunicación de largo alcance para exploración espacial profunda.

Estas tareas elevan el Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de los subsistemas y abrirán camino a futuras misiones más complejas.

Un hito para la ciencia argentina

Argentina fue uno de los cuatro países elegidos para enviar una carga útil junto a Corea del Sur, Arabia Saudita y Alemania, tras superar exigentes evaluaciones técnicas y de seguridad. Filippetti remarcó: “Este es un hito para la ciencia argentina, más en este contexto de desfinanciamiento de la universidad pública. Pese a todo, estamos a niveles top del mundo”.

El microsatélite representa un paso histórico en la participación argentina en misiones espaciales tripuladas, y abre la puerta a la cooperación internacional en futuras exploraciones lunares y del espacio profundo.

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